Espacio para que, quien caiga casual o voluntariamente en este lugar, pueda enterarse de lo que escribo.
domingo, 31 de octubre de 2010
Tumbo
Dejando un eco de caverna
que se ensancha en mi conciencia
con la reverberación de un disparo,
se cierra la puerta frente a mi
y tus pasos se van perdiendo muy atrás.
Agudizo el oído para no perderme ni el último
vacilándome el silencio que nace de ellos
gemelo de la convicción de haberme equivocado.
La esclusa, que golpeo hasta hacer sangran mis manos,
se opone muda a mis palmas abiertas.
Ya es tarde.No hay fisuras que infiltrar en mi decisión irrevocable
Te dejé ir confiado en que serías tu la que desandarías el camino
que conduce hasta mis brazos
pero no escucho tu tacón al otro lado de la puerta.
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