Anoche fui a visitar
la cámara de mis muertos
la cámara de mis muertos
los tengo en su galería
conservados en recuerdo
conservados en recuerdo
flotando en su solución
de nostalgia y cloroformo
de nostalgia y cloroformo
aún les crecen las uñas y el pelo.
Cada vez me los creía
más sabios y más buenos
más sabios y más buenos
guardados en la trastienda
mientras yo seguía viviendo.
A mi abuela le acerqué
mi nariz magullada.
Le dije “sáname
como solías hacerlo
”“No”, me respondió
con voz de desconcierto
“Ya no se”, “Ya no tengo recuerdos”
y volviéndose a la pared
se hundió en su cama.
Fue grande la decepción
de ver que se está disolviendo
su voz amada ya no cura
mis dolores de nieto
“sana sana, potito ‘e rana
si no sana hoy sanará mañana”
Abrí entonces la jaula
donde guardo lo que más quiero
y deje que se volara
hacia la noche.
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